Desfinanciar el área de Cultura trae estas consecuencias
Compartimos la publicación de Nino Ramella realizada en Facebook sobre lo que ocurre con el Museo Scaglia
Proviniendo de una gestión que hace gala de entregar los espacios públicos a explotaciones comerciales es lógico que pensemos que detrás de este anuncio no deja de esconderse algo parecido.
Los rumores fueron creciendo pero nada era explícito. Algunos movimientos daban a entender que querían deshacerse del acuario en el Museo Scaglia. Estas decisiones, sobre todo en materias muy específicas, no son en las gestiones responsables producto del impulso exclusivo de las autoridades. Se tratan con especialistas o investigadores. Aquí no hay un sólo especialista u organismo dedicado al tema que avale la desaparición del acuario. Y si lo tienen que lo muestren.
Si hay un intendente que se ufana de que Villa Victoria ya no será un mero recuerdo de visitas de colegios y que ahora se convertirá en un espacio de eventos privados, además de transformarse en una máquina de vender sushi, carne braceada, postres regionales y botellas de vino (él mismo subió eso a las redes) es lógico que pensemos en que no es precisamente el fin didáctico o la formación de alumnos lo que le interesa.
Pero lo peor de estos disparates que arrasan con valores instalados hace muchos años por gestiones que sí pensaron en la Cultura como herramienta de transformación social es la pasividad de una comunidad que, salvo muy honrosísimas excepciones, permanece en silencio mientras se destruye su patrimonio.
En esa comunidad hay personas y organismos de los que se espera una reacción responsable.
No les quepa la menor duda de que el espacio del Acuario no tendrá un fin didáctico. Tampoco crean que lo hacen para evitar tener animales en cautiverio. Los Acuarios son fundamentales para el estudio y beneficio de la riqueza ictícola y además se forman en gran parte con peces capturados por privados.
Triste lo que pasa. Muy triste.
